La afición une los pueblos a ambos lados de los Pirineos a través de su eje central: el toro. En la vecina
gala coexisten dos razas, la autóctona camarguesa y la ibérica. Dos procedencias que divergen en fenotipo y en genotipo, lo cual no es óbice a un reparto del protagonismo en armoniosa y cómplice tolerancia. En Nimes, al igual que en toda la zona de influencia del delta del ródano, la postura se mantiene equidistante. Prevalece un perfecto y sabio consenso, asentado en la mayor de las virtudes, que no es otra que la diversidad de sus tauromaquias codificadas y derivadas de las ancestrales costumbres de nuestras gentes. Hasta la universal « Carmen » de Merimée se suma a esta convivialidad y ameniza el paseíllo de las dos modalidades taurinas con la apertura de su mítica opera compuesta por Bizet, de hondo calado en el sureste francés. Ambas formas de torear agradan a los nimeños, o por lo menos, son conocidas, aceptadas y asimiladas por los aficionados.
El monográfico de la ciudad refrenda este primordial equilibrio entre los dos conceptos taurómacos al uso en estos lares. Premisa indispensable para una visión que define el estilo de este espacio, todo un recorrido verdaderamente plurietnológico en lo taurino, y que ha logrado la denominación « Musée de France ».
El primer propósito de estas aulas de las Culturas Taurinas radica lógicamente en indagar por el inagotable fondo municipal inicialmente rescatado en 1955 con el grueso de la colección de un ilustre aficionado, el Sr. Castel. Un núcleo tan extenso que, lejos de comparecer en su globalidad, debe en buena medida aguardar su oportunidad almacenado en las dependencias, al instar de la fabulosa colección de Claude Vialat que reagrupa más de mil piezas, y que atesora una rarísima colección de un millar de teveos que incluyen todos… una escena taurina. Comprobarán que Tarzán, Asterix y muchos otros se han atrevido con el arte de Cúchares en algunos de los episodios de sus fabulosas aventuras.
Museo laberinto que conforman miles de objetos, aportados en parte mediante las donaciones de los Amigos del Museo, el colectivo que impulsó el nacimiento de este local. En su seno se preservan infinidades de historias que ofrecer o traer de nuevo a la mente, compaginándose el fugaz testimonio esparcido por el túnel del tiempo de sus estampas, cuadros, cabezas de toros, trajes, indumentaria y reportajes gráficos, con la preocupación de abrazar la modernidad merced al soporte de
sus flamantes Dvdtecas. El dinamismo de la Fiesta evoluciona sin cesar con
novedades técnicas e artísticas que ponen de manifiesto las más de quinientas grabaciones disponibles para disfrute del visitante, y de los estudiosos que se atrevan con una tésis sobre tan apasionante lema. Hazaña digna de subrayarse, todas las corridas celebradas desde 1940 en el coso galo han sido grabadas y se puede acceder a sus filmaciones en el museo.
Prosiguiendo en esta óptica, el aficionado profundizará en una sala con los aspectos místicos de las creencias simbolizadas por el toro en la región, para en otra sección retroceder a los orígenes de los juegos taurinos camargueses que auspiciaron el apogeo de una tauromaquia multicultural asentada alrededor del afamado coliseo. El primer piso está dedicado en exclusiva a los recuerdos más destacados de la cincuentenaria y asolerada feria de pentéscostes, a los que se suman hoy la Primavera en Febrero y la consolidada Vendimia de Septiembre. Todas en el marco privilegiado del anfiteatro romano. No deja de ser en Francia una peculiaridad de Nimes, y cabe destacar los otros dos anfiteatros de parecidas arquitecturas que escenifican festejos taurinos en sus respectivos alberos. Uno se encuentra en la cercana Arlés, mientras que el otro se sitúa en la costa Azul, en la localidad de Frejus.
El segundo propósito alerta sobre la decisiva labor de proteger el legado acumulado de las agresiones que propina con el paso de los años el efecto de la luz, además de mantener las piezas en grados de humedad y temperaturas constantes para su mantenimiento en óptimo estado. Sin dejar de aludir a la incesante búsquedad emprendida para localizar nuevas reliquias que añadir, y que surgen en todos los rincones de la comarca, aunque a veces en precarias condiciones, agradeciendo la meticulosa restauración llevada a cabo por el museo. Hace poco se ha incorporado una serie de ocho platos que Picasso adornó con suertes del toreo.
El año 2005 saludará la inauguración de la tercera planta que ampliará el viaje por esta muestra todavía en proceso de desarrollo con gran potencial, desde su creación acometida en mayo del 2002. Nos consta que las instituciones locales sí respaldan y apuestan incondicionalmente por la defensa y el fomento de las tradiciones taurinas. Segun parece, en el país vecino los toros
encuentran mayor eco en el ministerio de Cultura. Con toda probabilidad acierta Antonio Burgos cuando opina que « Si nuestra fiesta nacional fuese la fiesta nacional británica, media docena de matadores de toros serían ya lores. »
La temporada 2003 ha acogido una exposición temporal que ha tratado de una forma muy completa la
presencia femenina en todos los ámbitos del espectáculo taurino, con las polifacéticas vidas de las féminas entorno al mundo del toro abarcando a ganaderas, a toreras de a pie y a caballo, a sufridas madres y esposas de coletudos, a la mujer fatal en el tendido, a la tradición y la moda en manos de talentuosas costureras e insignes modistas, incluso con algunas alusiones a las virgenes de gran elenco entre los toreros como la Macarena, la Blanca Paloma o nuestra Sra. de Guadalupe, que ornamentan capillas, capotes de paseíllo, etc… Algo de fundamento tenía la postura de Luis Miguel Dominguín cuando afirmaba que si las mujeres no estuvieran en el graderío no merecería la pena vestirse de luces.
Este museo tiene alma propia, la que alberga y difunde una pasión taurina cuyas raíces ahondan de tal forma en la vida del pueblo camargués, que han convertido su herencia en estandarte de referencia a la hora de identificar el patrimonio cultural de Nimes.
Musée des Cultures Taurines
6, rue Alexandre Ducros
30900 Nîmes (Francia)
Tél. : 04 66 36 83 77
musee.taureau@ville-nimes.fr
Musée des Cultures Taurines
6, rue Alexandre Ducros
30900 Nîmes
Tél. : 04 66 36 83 77
musee.taureau@ville-nimes.fr