Me lo dijo un buen amigo que me ha enseñado mucha filosofía de la vida. Entre otras cosas, que en una tarde cantinera con las malas compañías adecuadas, uno aprende más de la existencia que en cinco años metido en la universidad (...)
“No supone ningún mérito en mi persona ser y sentirse español, ni ser ni sentirse aficionado a los toros, es lo natural, es lo que cualquiera de ustedes hace en todo momento..."